Después de la primavera árabe, la población egipcia tenía la
esperanza de que finalmente se produciría la instauración hacia un régimen
democrático. Tras el gobierno de Hosni Mubarak, un sistema político donde el respeto
hacia los derechos políticos y civiles es más bien ficticio, cabía la posibilidad
de que Egipto emprendiera el viaje hacia la transición democrática.
En las Ciencias Políticas se hallan tres índices que se
encargan de clasificar los distintos países en regímenes democráticos o en regímenes
no democráticos. Estos índices son: el Polity IV que establece una puntuación
del -10 hasta el +10, el Freedom House que asigna valores en una escala del 1
al 7 y por último el D-D, que encasilla a los países como regímenes
democráticos, no democráticos o sin clasificación al ser un país dudoso del
cual no se tiene demasiada información. Veamos que nos dicen los índices sobre
los regímenes políticos en Egipto.
Cabe destacar que desde 1971 Egipto posee una Constitución
donde se le establece como un país democrático. Desde el año 1981, Egipto ha
estado bajo el mandato de Hosni Mubarak, gobernando el país con mano de hierro
hasta el año 2011, cuando a causa de las revoluciones egipcias se vio obligado
a dimitir y abandonar el cargo de presidente de la República Árabe de Egipto. ¿Habrá
respectado Mubarak la Constitución Egipcia durante su mandato y lo que conlleva
presidir un país con un sistema democrático? Tal y como nos indican los índices,
la respuesta es negativa.
Como
se puede observar, el periodo compuesto entre 1993 a 2005, dos de los tres
índices sitúan a Egipto como un sistema dictatorial (Polity IV) y como un país
no libre (Freedom House). Esto se debe a que el Presidente de la República, no
respecto ni los derechos políticos; proclamando
el Estado de emergencia con el fin de mantener a los grupos de la oposición bajo
control, lo que traía como consecuencia que fuera reelegido en todas las
elecciones a las que se presentó (1993, 1999, 2005). Elecciones consideradas
fraudulentas donde no había competencia. Ni tampoco respecto los derechos
civiles; se restringió la libertad de expresión y se emprendieron detenciones
arbitrarias, lo que supone un atentando contra los derechos humanos
fundamentales.
El índice D-D, coloca al régimen de Egipto como un caso
‘’sin clasificar’’ (Type II), simplemente porque durante este periodo no se
produce una alternancia en el poder, además de que cuando se celebran
elecciones se conoce el ganador en todo momento.
A partir del 2005, el índice Polity IV deja de clasificar a
Egipto como un régimen dictatorial y cataloga al país de anocracia. Aunque
Freedom House continua encasillando a Egipto como un país ''no libre'' ya que se seguían violando los derechos humanos. ¿A qué se debe esta clasificación
por parte de Polity IV? La respuesta es que Mubarak efectuó acciones legales
que permitían presentarse a otros candidatos a las elecciones presidenciales. Haciendo
así que las elecciones fueran competitivas. Aun así el Polity IV no asigna a
Egipto como un país democrático aún, ya que el poder Ejecutivo no tenía
prácticamente límites. D-D
sigue marcando a Egipto como Type II, ya que sigue sin haber alternancia en el
poder; Mubarak sigue como presidente de
la República.
En 2011, suceden las revueltas de la primavera árabe.
Mubarak presenta su dimisión incapaz de hacer frente a la situación. En este
punto parece que las puertas hacia la democracia empiezan abrirse. Pero los índices
siguen dictando que el país se encuentra en una dictadura (Freedom House) o en
una anocracia (Polity IV). Esto se debido a que tras la caída del régimen de
Mubarak, el poder pasó a manos de los militares. No es hasta el año 2012 que
Freedom House clasifica a Egipto como ‘’Parcialmente Libre’’. La causa son las
elecciones celebradas en 2012, donde por primera vez en 5.000 años de historia,
las elecciones fueron abiertas y libres. Mohammed Morsi ocupó el cargo de
Presidente de la República. Además, defendió una Constitución a favor de los
derechos civiles. Aun así Polity IV sigue encasillando a Egipto como anocracia
porque a pesar de que se celebraron unas elecciones competitivas, Morsi
estableció una ley que concentraban los poderes en su persona, no poniendo limites
nuevamente al poder ejecutivo.
D-D sigue clasificando a Egipto como Type II, ya que a pesar
de que en las elecciones había oposición y no se sabía con certeza quien iba a
ganar, hace falta que se repetían estas dos condiciones para considerarse una democracia.
En 2013, Abdul Fatah al- Sisi dio un golpe de Estado
desterrando al presidente del cargo e imponiendo un régimen similar al de Hosni
Mubarak. En 2013, ya vemos que Freedom House vuelve a catalogar a Egipto como
un país ‘’No libre’’.
Parecía que al fin se efectuaría la transición hacia la
democracia en Egipto. No ha sido así.
Lamentablemente, Egipto aún no ha sabido
encontrar el camino correcto que les dirija hacia la democracia. Asimismo, la
no prosperidad económica del país, dificulta aún más la instauración democrática.

Muy bien. Haces algunas afirmaciones que no quedan probadas como asumir que la categorización de Polity IV se debe a la falta de límites al poder ejecutivo. Quizá, lo sabes de cierto pero entonces hay que aportar la evidencia.
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